¡De por sí, tengo que morirme de algo!

Esto es un dicho que se escucha a menudo de personas quienes disfrutan tanto de su auto-destrucción. Generalmente es acompañada de una risa diabólica.

Antes, cuando era más inocente, solía hablar de comer una dieta sana en fiestas y reuniones de compañeros y “amigos.” Muy amablemente, y pensando que así podría ayudar a mis compañeros, me dirigía a contarles de los daños que la comida que estaban ingiriendo les podría causar. En ese entonces todos éramos muy jóvenes y yo apenas me estaba acostumbrando a comer una dieta un poquito más sana. Después de unos cuantos intentos de compartir mi maravillosa sabiduría, noté que cada vez que lo hacía me miraban con ojos de resentimiento y más de una vez se burlaban del tema diciendo… ”¡Seguiré comiendo igual, de por sí, tengo que morirme de algo!” Al rato me di cuenta que no era una buena idea ofrecer ayuda no solicitada.

En nuestro medio hay esfuerzos minuto a minuto tratando de convencerlo a usted que no es valioso, que no merece cuidados amorosos, que es insignificante y que hay cosas mucho más importantes en este mundo que usted. Cuando esta es nuestra realidad desde que nacemos; sin poder escoger, nos acostumbramos a despreciarnos y no conocemos más allá que esto. Para personas que sólo conocen el auto-desprecio es inconcebible cuidarse o hacer algo que podría ser interpretado como un mejoramiento en su vida. ¡Esto les da miedo y salen corriendo a todo vapor!

Reconocer que todos nosotros tenemos esta condición en diferentes grados es paso número uno a poder hacer pequeños avances hacia mejorar nuestras vidas. Comer una dieta natural es un gran paso a favor de usted. Sin embargo habría que renunciar a “deleites” tales como:
1) Pasar enfermo y recibir atención por esto.
2) Planear su siguiente incapacidad y posible cirugía para poder hablar por teléfono con todos sus amigos al respecto.
3) Perder dinero por estar enfermo.
4) Lamentar día y noche su terrible estado de obesidad.
5) Resfriarse cada vez que alguien estornuda a la par.
6) Prepararse para su eventual cáncer o infarto.
7) Tener piel con mal aspecto.
8) Pasar horas en el baño con estreñimiento.
9) Tener mal aliento y mal olor del cuerpo.
10) Salir con sus amigos para que todos puedan envenenarse juntos.

La mente humana es muy engañosa. Cuando uno es joven y no ha tenido una crianza para poder defenderse contra influencias desfavorables, la mente dice… ”¡Me siento bien, nada podrá afectarme, soy fuerte, puedo comer de todo y voy a disfrutarlo!” Esta arrogancia puede ser el inicio de consecuencias trágicas. El mundo no está pensando en su bienestar. Hay contaminación por doquier, comida mal hecha para sacar ganancias para la empresa que la elabora sin importar lo que le puede pasar a usted, las mamás a menudo no cocinan porque trabajan y hay que comer “lo que hay,” hay mucha ignorancia acerca de los efectos de las comidas desnutridas que son la orden del día.

No importa cual sea su edad. Si comienza hoy a cuidarse a través de comer una dieta natural, su cuerpo y sus sentimientos lo registrarán. Puede ser que al inicio haya un poquito de incomodidad, pero todo cambio hacia un mejoramiento se siente. Entonces, si tenemos que morirnos de algo, prefiero “morirme” de las nuevas sensaciones de cada día hacer otro paso hacia mi bienestar.

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